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miércoles, 14 de octubre de 2026

Mi historia: Serás como huerto de riego

“Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.  Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.” Isaías 58:11-12


Finales de 2025

Para introducir, es preciso decir que a finales del año pasado yo estaba trabajando como asistente de publicidad en una empresa (analista de comunicación corporativa). Y hay que aclarar que la comodidad y el sueldo fijo son algo que para mí eran indispensables.

Sin embargo, yo tenía la espina de salir de mi zona de confort, algo extraño en mi persona. Además, de todo esto, tenía demasiadas ideas para hacer en este año 2026: quería hacer una maestría, un curso de otro idioma, estudiar otra carrera, buscar otro empleo, irme del país a aventurar como nómada digital y por último emprender.



La decisión

Un día salí a tomar algo con una amiga mayor que yo y le contaba la lista anteriormente mencionada. Pero, ella fue muy sabia y me recomendó que pusiera todo en manos del Señor en ayuno y oración. Así mismo lo hice, y mi oración era preguntarle a Dios qué Él quería que yo hiciera, pero yo quería que me dijera que me fuera del país a realizar mi maestría. Cosa que no sucedió.




Aún en diciembre yo veía un cartel publicitario de una gran empresa y pensaba: “Qué bonito sería que los emprendedores tuvieran la oportunidad de tener publicidad en su negocio”. Eso solo fue una idea fugaz, que no sabía que sería vital en este año.

Una persona me recomendó a un taller de autos para trabajar con sus cuentas de redes sociales; yo fui a una entrevista y le preparé un plan de contenido. Yo tenía muchas esperanzas en trabajar con ellos. A pesar de esto, sentí que el Señor me hablaba y me decía: «No le pongas fe a eso, porque Yo te voy a sostener». Finalmente, una compañera de trabajo me dijo: «Si esa persona no te contrata, no dejes el trabajo». Y yo tomé una valentía que no sé de dónde vino, y respondí: «Yo voy a emprender, como quiera, y me voy de la empresa».


El inicio

Yo hablé con mi familia y con mis jefes sobre mi decisión de renunciar. Más adelante fui a un retiro, conocí a una chica que me dijo que necesitaba que le ayudara con sus redes sociales y yo super feliz, le iba a cobrar super barato, le realicé un plan de contenido a partir de las respuestas de un brief publicitario.

Yo pensaba que tenía esa cuenta ya ganada; ella me comentó que le pasara el plan y así lo hice. Sin embargo, ella desapareció por completo después de esto (cosas que hice con IA, ya hoy en día trabajo con mi cerebro) y comenzó a hacerlo todo con IA. Fue difícil, pero ya la perdonamos y lo superamos.


Reflexión

Luego de esta complicada experiencia he pasado de todo, desde equivocarme al tomar una fotografía hasta salir a la calle a promocionarme con negocios. 

Pero, a pesar de las críticas, los momentos de incertidumbre y de las lágrimas: no me arrepiento de nada, porque Dios me dio la visión y en estos meses no me ha desamparado nunca; siempre me ha sostenido económicamente, emocionalmente y me da la seguridad que solo el padre celestial puede darnos.

Yo te animo a que, si estás en un dilema y no sabes qué decisión tomar, ponte en manos de Dios, en su debido momento el te dará la visión y te mostrará e camino, y si no hay camino el irá delante de ti para crearlo, sin olvidar que si estás en Su voluntad el te sostendrá en el proceso.

Tú eres capaz, que el miedo a lo desconocido no te detenga.

Atte.:




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